¿FIBERMAXXING, MODA O REALIDAD?
Cada cierto tiempo aparece una nueva tendencia nutricional en redes sociales. Algunas desaparecen rápidamente y otras, aunque tengan un nombre llamativo, se basan en conceptos que la ciencia lleva años estudiando. Es el caso del llamado Fibermaxxing, una corriente que promueve aumentar el consumo de fibra para mejorar la salud digestiva y metabólica.
¿Qué significa Fibermaxxing?
Traducido literalmente sería algo así como «maximizar la fibra».
La propuesta consiste en priorizar alimentos ricos en fibra como:
- Verduras
- Frutas
- Legumbres
- Frutos secos
- Semillas
- Cereales integrales
Aunque el término sea nuevo, Fibermaxxing, el mensaje no lo es.
¿Por qué la fibra es tan importante?
La fibra no solo mejora el tránsito intestinal. También alimenta a las bacterias beneficiosas que viven en nuestro intestino, ayudándolas a producir sustancias como los ácidos grasos de cadena corta, especialmente el butirato, que contribuyen a mantener la integridad de la mucosa intestinal, modular la inflamación y participar en el equilibrio metabólico y hormonal.
Gracias a estos compuestos, una alimentación rica y variada en fibra puede:
- Favorecer una microbiota más diversa.
- Mejorar la sensibilidad a la insulina.
- Aumentar la sensación de saciedad.
- Contribuir al equilibrio hormonal.
- Reducir la inflamación de bajo grado.
No todas las fibras actúan igual
Aquí es donde el concepto de Fibermaxxing merece una pequeña reflexión.
Tradicionalmente hemos aprendido que existen dos tipos de fibra:
Fibra soluble, que al contacto con el agua forma una especie de gel. Se encuentra, por ejemplo, en la avena, las legumbres, la manzana, el kiwi o las semillas de chía. Además de ayudar a regular la glucosa y el colesterol, muchas de estas fibras son fermentadas por la microbiota intestinal, convirtiéndose en un auténtico alimento para nuestras bacterias beneficiosas.
Fibra insoluble, presente en verduras de hoja, frutos secos, semillas o cereales integrales, aporta volumen a las heces y favorece un buen tránsito intestinal.
Sin embargo, hoy sabemos que esta clasificación se queda algo corta.
La investigación actual no solo diferencia entre fibra soluble e insoluble, sino que presta especial atención a cómo se comporta cada fibra dentro del organismo: si es fermentable, si forma geles, si retiene agua o si sirve de alimento para la microbiota.
En otras palabras, no toda la fibra soluble alimenta igual a nuestras bacterias, ni toda la fibra insoluble actúa únicamente como «escoba intestinal».
Por eso, más que obsesionarnos con consumir una gran cantidad de fibra, el verdadero objetivo debería ser alimentar nuestra microbiota de forma inteligente.
Alimentar la microbiota de forma inteligente
En consulta suelo insistir en una idea muy sencilla: la microbiota no necesita Fibermaxxing, necesita más diversidad.
Cada grupo de bacterias intestinales aprovecha diferentes tipos de fibra. Cuanto más variada sea nuestra alimentación vegetal, mayor será la diversidad de microorganismos beneficiosos que podrán desarrollarse.
Por eso, mucho más importante que alcanzar un número concreto de gramos es intentar incluir diariamente alimentos vegetales variados como:
- Verduras de distintos colores.
- Legumbres varias veces por semana.
- Frutas enteras de temporada.
- Frutos secos naturales.
- Semillas.
- Cereales integrales cuando estén indicados.
Nuestro intestino agradece mucho más esa variedad que repetir siempre los mismos alimentos.
¿Puede ayudarnos a perder peso?
Indirectamente sí.
Las dietas Fibermaxxing suelen aumentar la saciedad, mejorar el control de la glucosa y favorecer una mejor respuesta de la insulina. Además, una microbiota diversa parece desempeñar un papel importante en el metabolismo energético y en la regulación del apetito.
Ahora bien, aumentar la fibra por sí solo no constituye una estrategia de pérdida de peso si no va acompañado de un patrón de alimentación equilibrado y unos hábitos de vida saludables.
El error más frecuente
Muchas personas pasan de consumir poca fibra a duplicar su ingesta, Fibermaxxing, en apenas unos días.
El resultado suele ser el contrario al esperado:
- Gases.
- Distensión abdominal.
- Molestias digestivas.
- Empeoramiento de síntomas en personas con disbiosis o síndrome de intestino irritable.
La fibra debe aumentarse de forma progresiva, acompañándola siempre de una buena hidratación y adaptándola a la situación digestiva de cada persona.
Mi recomendación
Antes de obsesionarte con contar gramos de fibra o seguir la última moda nutricional (Fibermaxxing), piensa en algo mucho más sencillo.
Procura que la mitad de tu plato esté formada por verduras y hortalizas variadas, incorpora legumbres con frecuencia, alterna frutas de temporada y apuesta por alimentos reales poco procesados.
Porque cuidar la microbiota no consiste en comer más fibra sin más.
Consiste en ofrecerle cada día la diversidad de alimentos que necesita para ayudarte a mantener un metabolismo sano, un sistema digestivo equilibrado y una mejor salud hormonal.
Si lo que quieres es aumentar la cantidad de fibra saludable en el desayuno, mira estas propuestas tan deliciosas y sencillas de desayunos Fibermaxxing con avena.
